Los continuos cambios se amontonan sobre mí. Comienzo a estudiar electrónica, parece que es necesario tener un título para poder trabajar dignamente en el futuro. El verano se pasa volando y acaba tan pronto como llega mi operación. Tiene que ser súper interesante escuchar a la gente sedada por la anestesia. Me despierto en el hospital, parece que todo ha salido bien. Bueno todo menos la posición de las camas de mi habitación. A la derecha reposa nervioso mi compañero de cuarto. Yo estoy en la izquierda y me han operado el hombro derecho, y él al revés. Lo que hace que nuestros brazos buenos queden inutilizados junto a la pared. Y encima cambiar el papeleo cuesta más que cambiarnos las camas. Mi compañero está nervioso porque aún no ha meado la anestesia. Yo finjo que tampoco para ayudar a que se tranquilice, pero creo que no lo consigo.

Tan pronto puedo empiezo a hacer atletismo. Las numerosas lesiones de hombro me han hecho todo un corredor, o eso creía yo. Más tarde te das cuenta que el atletismo es correr a otro nivel. Poco a poco el tiempo pasa a todo correr mientras mi hombro y mis piernas mejoran. El futbol pasa también de ser algo que necesitaba, a algo que no podía soportar ver si yo no jugaba, a algo del pasado. Te das cuenta que cualquier deporte es todo un mundo. Y que el futbol no es para tanto (o al menos al nivel que yo lo jugaba) y que además ahora tendría todos los findes libres. Cosa que apenas me pasaba.

Pero todo no mejoraba. En mi cabeza lentamente todo iba a peor. Perdía día a día la ilusión y el propósito de mi vida. Hice un viaje a Cuba que no disfruté. Una pena porque la gente con la fui es maravillosa. Pero mi estado mental no me lo permitió y también me di cuenta que un viaje de estudios no era lo mío.

Pasa el tiempo sin pena ni gloria y llega el punto en el que me encuentro en mi cuarto en mitad de una semana. Aun me castiga la resaca fruto de 3 continuas borracheras fruto de la celebración de mi cumpleaños. Y digo me encuentro aunque estoy perdido. Mi situación me recuerda a la del protagonista de una peli que he visto hace poco, Los Lunes al Sol. En la película un grupo de amigos se descompone bajo una situación de falta de trabajo, donde los días transcurren sin ilusión. El protagonista sueña con una mancha en el techo de su cuarto que se parece a Australia. ¡Para! ¿Cuánto vale un vuelo a Australia?

Hagamos cuentas: termino los estudios en mayo-junio, intento conseguir trabajo como suelo hacer en verano y después vuelo a Australia. ¿Cuánto vale un vuelo solo ida a Australia en sep-oct? ¡Qué! ¡650€! No me parece mucho, y aún tengo un poco dinero ahorrado del verano anterior…

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